Israel Subero

ChatGPT: ¿el brazo o el cerebro pensante?

Últimamente me he encontrado distanciado de la escritura. Creo que se debe al hecho de que he estado sumamente ocupado en proyectos que me han robado el tiempo para hacer estas cosas. Pero cómo lo extraño.

Poner mis pensamientos e ideas en un ordenador y ser leído. Porque sí, los escritores nos debemos a nuestros lectores.

Sin embargo, me he encontrado con un dilema enorme. Con este auge de la inteligencia artificial, es muy fácil caer en la trampa de dejar que ChatGPT —o cualquier otra herramienta— piense por nosotros. Es demasiado fácil darle un título y pedirle que desarrolle los guiones, o decirle: “hazme un artículo de tantas palabras con tales características”, y luego pensar que eso fue hecho por nosotros.

La realidad es que, con el paso de los años, ya se empieza a notar —incluso sin necesidad de software especializado— qué está hecho por una inteligencia artificial y qué no.

Yo mismo he caído en esas trampas.

Lo cierto es que, poco a poco, podemos ir perdiendo la facultad del pensamiento si permitimos que la IA nos reemplace. Y con nosotros también podrían desaparecer esas maravillosas ideas y sentimientos que nacen del proceso humano de pensar.

Este no es otro artículo para atacar a la inteligencia artificial. Yo soy muy fan de ella. Pero me intriga profundamente saber qué pasará en el futuro. Cuál será la nueva normalidad.

Porque así como hoy es completamente normal escribir en un ordenador, me pregunto qué será normal en un futuro no muy lejano.

Y surge otra pregunta inevitable:
¿Qué es realmente nuestro y qué pertenece a la IA?

Por mi parte, y sin ánimos de parecer un experto, yo la uso como un brazo creativo. Algo que me ayude a corregir ese error ortográfico que, por rapidez o inmediatez, olvidé revisar. Que verifique la gramática y detalles así.

Pero siento un enorme vacío cuando todo proviene de la IA.

Claro, vivimos con tanta prisa que muchas veces decimos: “ya qué, publiquemos eso así.”
Y poco a poco, nuestra creatividad se va diluyendo… prompt a prompt.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top